
“Estuve metido en el mundo del ocultismo”
Mi nombre es Gilberto Sousa. Fui un niño normal y alegre hasta los 12 años; edad ésta en que, precisamente siendo una edad problemática para todos los adolescentes, tuve un rechazo sentimental de una chica.
Ese simple rechazo, se convirtió en una maldición en mi vida. Puedo afirmar que la tristeza se apoderó de mí, empecé a encerrarme en mi mismo y a desconectarme de todo mi entorno, no tenía alegría, ni deseos de arreglarme, sentía una fuerte rabia contra Dios y contra todo y culpaba a mis padres de haber nacido. Era envidioso, acomplejado e hice muchas cosas de las que, después, me he arrepentido.
Un día me crucé con el suegro de mi tío y, esa noche, soñé con su funeral. Pasadas una o dos semanas, ya no me acuerdo bien, el suegro de mi tío murió y, entonces, descubrí que tenía un “don”.
Así me metí en el ocultismo, empezando por la astrología e interpretación de sueños, continué con el IChing, el tarot… y terminé invocando espíritus y haciendo un pacto con el diablo para poder ser feliz. Lo raro es que mi familia no se daba cuenta de mi sufrimiento ni del infierno que estaba pasando. Sentía presencias extrañas, deseaba, todos los días, morirme, me miraba al espejo y me veía muy feo, debido, sin duda, al continuo rechazo de mis pasiones.
Llegué a pensar que era homosexual, me sentía un monstruo y me estaba transformando en uno. Así estuve durante varios años y, por eso, estuve a punto dos veces de suicidarme; pero, gracias a Dios, no tuve coraje para hacerlo.
Cuando parecía que ya no había solución…
Fue, en esta situación, sin ánimo para vivir, destrozado y destruyendo otras vidas, cuando mi madre vio en la televisión una invitación de Familia Unida. Sin mucho ánimo, fuimos; y, hoy, puedo decir que gracias a esa PUERTA que está abierta,TODO CAMBIÓ.Y, si dijera otra cosa, mentiría.
Ya no tengo mas depresión y tengo una familia maravillosa; aunque tengo problemas, como todos, pero sé que venceré todos y cada uno de ellos.
Gilberto Sousa – Fuenlabrada
