Estamos conquistando

lucia“Al principio creía que mi vida no tenía solución, que mi solución era un caso perdido, pero vi el cambio en mi esposo y todo empezó a cambiar. Comencé a luchar y a poner en práctica lo que escuchaba en el Centro de Ayuda. No fue fácil empezar a hacer las cadenas de liberación pero participando en los propósitos lo logré. Dios transformó todo: mi familia, la economía, el terreno sentimental y obtuve lo más valioso que tengo: el Espíritu Santo. Hoy en día soy feliz y me siento realizada. Mi familia tiene una vida estable y mi esposo dejó de trabajar para los demás, es empresario y tenemos una vida próspera.”

Lucia – Barcelona