“Estaba muy afligida por los problemas de salud”

Soeli-Mendoza

“Estaba muy afligida por los problemas de salud.”

Sufría ataques de asma, que me im- pedían correr, caminar deprisa o subir las escaleras. Todo esto me hizo desistir de mi sueño: ser atleta profesional.
Debido a este problema de salud, gastaba mucho dinero en medicamentos, ya que es- taba siempre tomando pastillas y usando inhaladores. Y tenía que ir muchas veces al hospital cuando las crisis eran más graves. Por la falta de aire y por las crisis, también padecía problemas de sueño y no conseguía descansar bien.
Pero, además, tenía traumas porque, en casa, había muchas discusiones. Llegué incluso a presenciar agresiones físicas y verbales entre mis padres. Este problema terminó por reflejarse en mi vida y yo tam- poco conseguía ser feliz y me separé. Incluso fracasé como madre. Mi hijo creció y empezó a sufrir los mismos problemas que yo” –cuenta Soeli.

USO DE LA FE
“Fue así, con toda esta frustración, como acepté la invitación para ir a Familia Unida. Empecé a frecuentar las reuniones y fui aprendiendo lo que era la fe y como podía usarla, así como todo lo que podría conquistar con ella.

Una de las primeras enseñanzas que aprendí fue que no iba a conseguir nada si continuaba luchando tan sólo con la fuerza de mis brazos. Con el tiempo y la práctica empecé a encontrarle un nuevo sentido a mi vida. Inicié el proceso de liberación de los traumas
que arrastraba del pasado. Me liberé del nerviosismo y de la ansiedad y, además de estas cosas que me molesta- ban, también me vi libre de la bronquitis asmática, por lo que dejé de gastar dinero en medicamentos, y empecé a dormir tranquilamente.
Este aprendizaje me dio mu- cha confianza e hizo de mí una mujer con más fuerza y determinación.
Hoy estoy casada y vivo feliz. Luchamos juntos por con- seguir los mismos objetivos, venciendo los desafíos del día a día.”

Soelí Mendoza